La Cripta – Segunda Parte (Relato)

¿Recuerdas? Entre las sombras y acunada por silencio, la cripta aguarda tu llegada.

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Me llamo Mateo. O al menos así me llamaban antes de aquella noche. Yo no buscaba riquezas ni gloria; solo quería saber si las viejas historias del valle eran ciertas. La curiosidad… esa maldición que siempre ha llevado a los hombres a abrir puertas que debían permanecer cerradas.

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La Cripta – Primera Parte (Relato)

Entre las sombras y acunada por silencio, la cripta aguarda tu llegada.

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Imagina una noche sin luna, tan cerrada que hasta las estrellas parecen haberse retirado. En medio de un valle que ya nadie pisa, entre encinas retorcidas por el tiempo, yace una iglesia en ruinas. No queda de ella más que un campanario roto y muros cubiertos de hiedra. Pero bajo ese suelo olvidado, bajo la piedra que lleva siglos sin que manos humanas la toquen… duerme la Cripta de los Lamentos.

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El primer paso no se ve: se siente

1 de enero. Y mientras el mundo se lanza al frenesí de las resoluciones, del “nuevo yo”, del entusiasmo prefabricado, hay quienes simplemente respiran. No celebran. No corren. No proclaman. Caminan.

El mismo paisaje nocturno del 31 de diciembre, pero transformado suavemente por la primera luz del amanecer. Un caminante solitario —de espaldas— avanza por un sendero que se abre entre neblinas doradas. La figura lleva una capa o túnica clara, desgastada pero limpia, como si hubiese sobrevivido a la tormenta. A sus pies, pequeñas huellas en el barro o en la escarcha, símbolo del paso verdadero. A los lados del camino, objetos abandonados: una máscara caída, un reloj sin manecillas, una cuerda rota. La atmósfera sigue siendo misteriosa, pero ahora con una calma serena, como un suspiro profundo tras la batalla.

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Caminar el primer día del año no significa moverse. Significa habitar un silencio nuevo. Significa entender que cruzar un umbral invisible es más profundo que llenar agendas. Este día no es el comienzo de nada externo. Es una pausa sagrada, un interludio suave entre lo que fue y lo que será.

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